Producción

Una producción de Lucía Medina para Al final de la Tarde con Jordi.
Programa Nominado a Premios Gardo 2020, en Actualidad, Región Norte.
Desde el 2 de Junio de 2014.
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jueves, 31 de marzo de 2016

#456 Al final de la tarde con Jordi

Entrevista:


Entrevista con Mónica Estévez y Flor Vargas sobre el Divorcio: despedirme emocionalmente de la pareja para continuar la vida.

Tenemos que desmitificar que el otro siempre tiene la culpa, lo cual es lo que común mente hacemos. La responsabilidad está muy enfocada, en un primer momento o con mucha regularidad, en que uno de los dos solo puede ver sus necesidades, lo que le impide conectarse con el otro porque solo se queda pidiendo y no dando. Esto resulta en una descompensación y desbalanceo.

La no disponibilidad de la pareja impide ver las necesidades del otro porque están muy entregados a su propio proyecto. Entre los grandes retos del matrimonio está encontrar las necesidades que de verdad el otro da y las que uno trae al matrimonio que no la va a dar el compañero sino que la tiene que llenar uno mismo. Es decir, además de buscar complemento en la pareja uno mismo tiene que complementarse.

Otra de los factores que genera resistencia es el no poder tomar a la familia de la pareja. Por el contrario, otro caso, cuando la pareja se involucra tanto en la familia que sustituye a uno de los miembros de la familia. Esto puede generar que el rol de pareja se convierta en rol de hermandad.

La relación de pareja es compartir la alegría, proyecto de vida, deseo de vivir y criterios. Cuando la alegría de la relación se da cuando el otro hace cosas, inmediatamente ahí hay una carga hacia el otro. Esto se da en la etapa de enamoramiento y relaciones de corto plazo mas no en las de largo plazo.

En el matrimonio hay cargas que compartimos. Esas cargas debemos de decidir si las hacemos de una manera proactiva o reactiva. Esto nos lleva a un conglomerado de cuando somos evitativos, propio de la energía femenina, es decir, no quiero que esto vuelva a pasar, reparo. O, por el otro lado, masculina, la cual es confrontativa, es decir, resuelvo, lo hacemos rápido y aquí lo confrontamos y repetimos porque así se hace y así queda hecho. En el matrimonio hay situaciones que van a llegar y debemos de saber si lo hacemos desde el reparar y el evitar que ocurran o el volvemos y lo repetimos.

Existen relaciones en las cuales uno siempre necesitan tener la razón. Son el tipo de gente que son perseguidores permanentemente de lo que el otro tiene que hacer y como tiene que hacer las cosas. Estas acciones anulan a la pareja y esta a su vez siente que tiene que irse.

Otro caso es cuando las personas viven desde el punto de vista de que todo esta bien. Se manejan de manera ciega el dolor que tiene el otro.

Los factores mencionados en párrafos anteriores corresponden a la etapa número uno. Cuando logramos asumir la etapa uno, va  a venir necesariamente la segunda que es la vulnerabilidad emocional. De aquí en adelante vienen los sentimiento y con ello el dolor. El dolor forma parte de la recuperación. Siendo así, esta etapa es crucial porque la persona tiene la oportunidad de repararse.

La vulnerabilidad es el estado desprotección  por carencias, inseguridades o pérdidas que regularmente nos expone y nos deja sin un código de como responder. En adición, la vulnerabilidad es un espacio para poder sentir, darse la tarea de aprovechar esa oportunidad donde tus defensas están bajas y poder sentir. A los fines de poder llegar a un estado de madurez.

Superada la etapa dos, entrar la tres que es la posibilidad de sentir bien estar y relacionarte desde otro tipo de atracción. El desarrollo de esta etapa supone encontrar que quieres hacer con tu vida que no haz hecho. En adición, la persona tiene que aprender a comunicarse de manera efectiva, porque cuando se hace el rompimiento se requiere el doble de empatía con los hijos y con el que se fue para evitar que se levanten constantemente los focos de conflicto. Por último, todo cierre termina con la gratitud, a los hijos y a lo aprendido.

Frases finales: "Para llenarse de alegría hay que vaciarse primero del dolor y del enojo, por lo que es necesario ser compasivos, amables, indulgentes con nosotros mismos, ya que, es una virtud que vamos a tener que aprender y educar cada día para recuperar esa alegría".

"El marido llegó con su Padre y le dice:

– ¡Papá, no aguanto más a mi esposa, quiero matarla, pero tengo miedo que me descubran! ¿Me puedes ayudar?

A lo que su Papá respondió:

– Claro que sí hijo, pero tendrás que hacer las paces con ella para que nadie desconfié de ti cuando ella muera. Debes cuidar de ella muy bien, ser gentil, agradecido, paciente, cariñoso, menos egoísta, retribuir siempre, escuchar más. ¿Ves este frasco aquí? todos los días colocaras un poco de este polvo en su comida. Así de a pocos ella ira muriendo.

Pasados 30 días el hijo volvió y le dijo a su Padre:

– ¡No quiero más que muera! Pase a amarla... ¿y ahora? ¿como hago para cortar el efecto del veneno?

El Padre entonces le respondió:

– ¡No te preocupes! Lo que yo te di fue polvo de arroz. Ella no va a morir, ¡pues el veneno estaba en ti!

Cuando alimentamos rencores, morimos de a pocos. Es necesario que podamos hacer las paces con nosotros mismos y con quienes nos han ofendido. Que podamos tratar a los otros como nos gustaría ser tratados. Que podamos tener la iniciativa de amar, de dar, de entregarnos, de servir.. Y no sólo de querer ganar, de ser servidos, de sacar ventaja de explotar al otro".

jueves, 17 de marzo de 2016

#448 Al final de la tarde con Jordi

Reflexión del Día:


Hubo una vez en la historia del mundo un día terrible en el que el Odio, que es el rey de los malos sentimientos, los defectos y las malas virtudes, convocó a una reunión urgente con todos los sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano. Estos llegaron a la reunión con curiosidad de saber cuál era el propósito.Cuando estuvieron todos habló el Odio y dijo: 

- "Los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien". 

Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el Odio que estaba hablando y él siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre sí quién sería tan difícil de matar para que el Odio los necesitara a todos. 

- "Quiero que maten al Amor", dijo. Muchos sonrieron malévolamente pues más de uno quería destruirlo. 
El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo: 

- "Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto; provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará". 

Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del Mal Carácter quedaron decepcionados. 

- "Lo siento, lo intenté todo pero cada vez que yo sembraba una discordia, el Amor la superaba y salía adelante". 
Fue entonces cuando, muy diligente, se ofreció la Ambición que haciendo alarde de su poder dijo: 

- "En vista de que el Mal Carácter fracasó, iré yo. Desviaré la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorará".

Y empezó la Ambición el ataque hacia su víctima quien efectivamente cayó herida pero, después de luchar por salir adelante, renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo. 

Furioso el Odio por el fracaso de la Ambición envió a los Celos, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar el amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas. Pero el Amor confundido lloró y pensó que no quería morir, y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos, y los venció. 
Año tras año, el Odio siguió en su lucha enviando a sus más hirientes compañeros, envió a la Frialdad, al Egoísmo, a la Cantaleta, la Indiferencia, la Pobreza, la Enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre, porque cuando el Amor se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba. El Odio, convencido de que el Amor era invencible, les dijo a los demás: "Nada hay que hacer. El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos". 

De pronto, de un rincón del salón se levantó alguien poco reconocido, que vestía todo de negro y con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver, su aspecto era fúnebre como el de la muerte. "Yo mataré el Amor", dijo con seguridad. Todos se preguntaron quién era ése que pretendía hacer solo lo que ninguno había podido. El Odio dijo: "Ve y hazlo". 

Tan sólo había pasado algún tiempo cuando el Odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles después que, de mucho esperar, por fin el Amor HABÍA MUERTO. Todos estaban felices, pero sorprendidos. 

Entonces el sentimiento del sombrero negro habló: "Ahí les entrego el Amor totalmente muerto y destrozado", y sin decir más se marchó. "Espera", dijo el Odio, "en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿Quién eres?" 

El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo: "soy La Rutina".

Aconteceres de Impacto:



Entrevista:


Entrevista con Mónica Estévez y Flor Vargas sobre el divorcio desde la perspectiva de tu árbol familiar.

En las familias hay cosas que validamos y cosas que no, así como las reglas. Sin embargo, en el árbol familiar son implícitas, pero si las repetimos. Por eso lo importante cuando vemos nuestro propio árbol es identificar cuales son esas cosas que venimos haciendo de familia.

Existen un grupo de frases que acompaña y nos ayudan a descodificar cual es el mensaje que viene trabajándose trasgeneracionalmente y que preceden las conductas que tenemos y las tomas de decisiones que pensamos que son totalmente nuestras y consientes.

Cuando viene el conflicto y la crisis las personas pierde la capacidad de poder ser coherentes con lo que querían. Y la forma en que reaccionan es con la repetición. Esta repetición perdurará hasta que alguien en una generación se cuestione, ya que, la repetición nos hace ciegos, sordos y mudos. La prioridad del árbol es que la personas se mantengan con vida.

En los clanes familiares existen las llamadas ovejas negras las cuales tienen una información en su comportamiento que es la antítesis de la aceptación del grupo. Muchas familias no se imaginan el gran corazón de inmolación que tiene las ovejas negras porque ven donde los demás no ven. Ellos tratan de aportar al árbol y dependerá de que tan hermético sea el árbol para aceptarlos o no.

Los árboles familiares tienen nudos que son patrones que se repiten, pero que tienen permiso para poderse desarrollar y por eso se queda atascado. Hay diferentes tipos de nudos. El nudo narcisista se da cuando queremos seguir compartiendo con nosotros mismos como clan de familia y con gente parecida a nosotros. El nudo incestuoso se da con la imagen que tenemos de papá, mamá, la energía femenina y masculina, es decir, se trata de la búsqueda de las mismas figuras de mi árbol.

Las dinámicas previas a un divorcio vienen desde el árbol y tienen una relevancia porque viene afectándose desde donde lo vive. Una de las razones fundamentales de los divorcios es que no se toma la relación actual como prioridad. A esto se le llama pareja no disponible.

Lo que tenemos que entender es que para que una familia funcione lo que debemos de priorizar es la pareja. Cuando la pareja está funcionando, lo hijos tienen las posibilidades de encargarse de mirar la vida. Debemos de cuidar la lealtad del otro, no podemos pretender vivir en un matrimonio casado contigo mismo, es decir, con su propio estado de creencias, mismo hábitos eso se traduce en que el otro no tiene espacio.

Frase final:

  • La vida solo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero solo puede ser vivida mirada hacia adelante.
  • Cuando tratamos de encontrar lo bueno en los demás, terminamos encontrando lo bueno en nosotros mismos.



Programa Completo:


jueves, 10 de marzo de 2016

#443 Al final de la tarde con Jordi

Reflexión del Día:


Papá, ¿Cuánto ganas?

La noche había caído ya. Sin embargo, un pequeño hacía grandes esfuerzos por no quedarse dormido; el motivo bien valía la pena: estaba esperando a su papá.


Los traviesos ojos iban cayendo pesadamente, cuando se abrió la puerta; el niño se incorporó como impulsado por un resorte, y soltó la pregunta que lo tenía tan inquieto:

– Papi, ¿cuánto ganas por hora? -dijo con ojos muy abiertos. El padre, molesto y cansado, fue tajante en su respuesta:

– Mira hijo, eso ni siquiera tú madre lo sabe, no me molestes y vuelve a dormir, que ya es muy tarde.

– Si papi, sólo dime, ¿cuánto te pagan por una hora de trabajo? -reiteró suplicante el niño. Contrariado, el padre apenas abrió la boca para decir:

– Doscientos pesos.

– Papi, ¿me podrías prestar cien pesos? -preguntó el pequeño. El padre se enfureció, tomó al pequeño del brazo y en tono brusco le dijo:

-Así es que para eso querías saber cuánto gano, ¿no?. Vete a dormir y no sigas fastidiando, muchacho... El niño se alejó tímidamente y el padre, al meditar lo sucedido, comenzó a sentirse culpable: "Tal vez necesita algo", pensó, y queriendo descargar su conciencia se asomó al cuarto de su hijo y con voz suave le preguntó:

– ¿Duermes hijo?

– Dime papi, respondió él entre sueños.

– Aquí tienes el dinero que me pediste.

– Gracias papi -susurró el niño mientras metía su manita debajo de la almohada, de donde sacó unos billetes arrugados-. 

– ¡Ya completé! -gritó jubiloso.

– Tengo, doscientos pesos..., ahora papá:

¿Me podrías vender una hora de tu tiempo?

Entrevista:


Entrevista con Mónica Estévez y Flor Vargas sobre como acompañar emocionalmente a los hijos en el divorcio.

El matrimonio tiene diferentes etapas en las que el divorcio puede ocurrir. Una de ellas es cuando la madre está embarazada y se da la separación antes de que nazca el niño. El hijo vive esto según el parámetro que conoce, es decir, aún no tiene un parámetro social para saber cuales son los ingredientes de una familia. Cuando el niño entra al plano social y entra al preescolar se da cuenta de que hay una mamá y un papá en las familias, así como también con los tíos y abuelos. Este par que falta en la familia lo ve como un abandono y negación. El niño siente que la vida le debe.

En el caso de que el divorcio ocurra de cero (0) a siete (7) años tienen a pensar que algo de esto ha sido su culpa. El abandono se agudiza porque no pueden comprender como un solo mundo se separa en dos. Vive en una dualidad que no comprende y lo único que puede hacer desde este criterio es ir juzgando y sectorizando. Esta situación se traduce en el estado emocional de la inseguridad, ya que, no es lo mismo cuando el niño tiene un criterio claro de que hacemos.

Cuando entra el círculo social y los amigos son más vulnerables los chicos porque no tienen un parámetro definido y tampoco se sienten acompañados por la unidad que se supone que debieron recibir. Recordemos que el niño, a esta edad, es egocéntrico, en la etapa en que el niño es el centro de la familia.

Cuando los niños llegan a la pubertad y adolescencia tienen un sentimiento de que es injusto de que me pase a mi y le angustian lo que va a pasar con ellos. Otro factor que se da es que tienen obligaciones con los hermanos.

El hijo número uno tiene la posición se ser líder, ya que, los padres se han estrenado con él. Por lo tanto, cuando se separan, es el hijo que asume una postura de carga, se preocupa por las cosas, pendiente de los demás, entiende que le toca el rol de ser papá substituto. El hijo número dos, tiene el rol de ser el mediador, cuando hay un tercer hijo se hace imprescindible para ser notado por su madre. El hijo número tres es el planificado, cuando llega el divorcio suele ser el que evade. Cuando hay un hijo número cuatro, es el que concreta, cuando llega el divorcio se sumerge en mucho disfrute o puede sumergirse en mucho trabajo para evadir. Dependiendo de la edad, puede ser el que se quede más desbastecido porque duró menos tiempo con la familia.

Pautas para manejar las crisis en el divorcio:

  • Evitar involucrar los hijos en el dramatismo. El drama se da cuando uno o ambos padres le pide a los hijos que cargue con la lealtad a su dolor, que se solidarice con su dolor.
  • Los hijos necesitan querer a ambos padres.
  • Acompañamiento emocional de los hijos durante la crisis tiene que ver con aprender a validar dolor. El niño, llorará, reclamará, pedirá auxilio, sentirá añoranza, en ese momento el padre debe de decirle al niño, sé que te hace falta papá o mamá. Al validar el dolor del niño, éste sentirá que está acompañado por una madre o un padre que sabe el mundo interno que está viviendo el niño y no se lo está negando. Luego en la vida adulta ese niño se formará sin temer a las crisis sino afrontarlas. El acompañamiento emocional es asegurarle la inteligencia emocional a un ser humano porque luego puede entender el dolor del otro.
El padre o la madre debe de apartarse de los hijos al momento de sufrir una crisis profunda de tristeza, pero cuando regrese al niño permítele a él que llore. Si su niño llora la ausencia del padre o de la madre en tus brazos en un buen indicador de que están manejando la crisis con la realidad emocional que se está viviendo. Aprender a tolerar los arrebatos de los niños, ya que, tendrán un cambio de humor permanente para probar si realmente hay seguridad.

"Los niños nunca están preparados para perder a sus padres".

"Si consigues vivir los años posteriores al divorcio sin dramatismo, ni tensiones, producirás un extraordinario efecto positivo en la vida de tus hijos. Cunado el dolor y la tristeza de esos momento se conviertan en meros recuerdos, tus hijos agradecerán el resto de la visa y te respetarán y te verán grande por ello".





Programa Completo:



jueves, 3 de marzo de 2016

#438 Al final de la tarde con Jordi

Reflexión del Día:


Era una vez una carrera... de sapos. El objetivo era llegar a lo alto de una gran torre. Había en el lugar una gran multitud. Mucha gente para vibrar y gritar por ellos. Comenzó la competencia. 

Pero como la multitud no creía que pudieran alcanzar la cima de aquella torre, lo que más se escuchaba era:

- ¡Que pena! esos sapos no lo van a conseguir... no lo van a conseguir...

Los sapitos comenzaron a desistir. Pero había uno que persistía y continuaba subiendo en busca de la cima. La multitud continuaba gritando:

- ¡Que pena! Ustedes no lo van a conseguir...

Y los sapitos estaban dándose por vencidos, salvo aquel sapito que seguía y seguía tranquilo, y ahora cada vez más con más fuerza. 

Ya llegando el final de la competición todos desistieron, menos ese sapito que curiosamente en contra de todos, seguía. Llegó a la cima con todo su esfuerzo.

Los otros querían saber qué le había pasado. Un sapito le fue a preguntar cómo él había conseguido concluir la prueba.

Y descubrieron que... ¡Era sordo!

¡No permitas que personas con pésimos hábitos de ser negativos derrumben las mejores y más sabias esperanzas de tu corazón! 

¡Recuerda siempre el poder que tienen las palabras que escuchas!

Moraleja: Sé siempre SORDO cuando alguien te diga que no puedes realizar algún sueño.

Aconteceres de Impacto:



Entrevista:


Entrevista con Mónica Estévez y Flor Vargas sobre divorcio, causas, crisis y consecuencias.

En el momento que se desata la crisis y se gesta el divorcio, muy poca gente puede prever y mirar todo el impacto que tienen en todo el ecosistema, es decir, a todos los vínculos y lazos familiares.

Las estadísticas indican que a nivel mundial las personas le huyen a las crisis. No disponen de recursos para tomar una crisis, vivirla, sacar algo positivo y seguir caminando. El recurso fácil tiende ser la huida y en el tema de relaciones es el divorcio. Ahí se registra que hay una incapacidad, frustración e intolerancia.

En los últimos cinco años han habido diecisiete mil (17,000) divorcios, ochenta y siete mil (87,000) separaciones registradas. Son número alarmantes que se ven reflejados en los niños cuando llegan a consulta.

La generación de hoy en día está perdiendo la capacidad de retener. En su lugar, la situación del divorcio debería de manejarse desde la corteza buscando soluciones creativas para cuidar lo más vulnerable que son los niños. Hay que reconocer que la tendencia es a incapacitarnos para solucionar conflictos y todo lo que genera la crisis tiene que ver con emociones.

El divorcio es un nudo en la biografía de nuestras vidas; donde se atascó algo que marca la entrada a un contexto de riesgo en el todo el que esté implicado, es decir, todos estos actores del ecosistema se ven forzados a replantearse su vida a partir de ahí. Por eso la crisis del divorcio no se limita a lo emocional también está la salud, economía, bienestar general de la familias entre otros.

Una de las causas más comunes, en consulta, que la gente se quiera divorciar, es cuando le da la sensación de que el proyecto como el lo ideó o expectativa no va hacer posible. Ahora bien las preguntas son: ¿esa expectativa que tienes es tuya o de los dos? ¿te haz preguntado que expectativas tenía la otra persona?. Cuando se gesta el vínculo con otra persona no queda claro cuales son las necesidades el otro, prima más la de uno. En un matrimonio son se van a cumplir cien por ciento tus expectativas, no es posible.

Primero somos novios y tenemos una ilusión, enamoramiento, hay todo un proyecto de vida donde yo traigo unas expectativas y tu traes las tuyas. El matrimonio es una experiencia para adultos y a veces no entramos siendo consientes. Por eso las etapas que vamos viviendo nos van consolidando como personas, como pareja, cuando llegan los hijos como padres, es un proyecto al cual nos vamos de la mano con otra persona con expectativas.

La primera etapa del matrimonio es antes de tener los hijos. Cuando un divorcio se da antes de tener hijos salen a relucir las vulnerabilidades de cada uno, como por ejemplo, inseguridades y temores. El riesgo aquí es que no podemos encontrar una forma de comunicarnos, establecernos y encontrar un plan mutuo, ya que, en estos momento no tenemos compromisos de un legado.

La segunda etapa en el matrimonio es cuando llegan los hijos, es decir, cuando el matrimonio se van consolidando porque hay un legado, somos familia, hay un proyecto y responsabilidades. Cuando llega el divorcio en esta etapa, la vulnerabilidad es la simetría que tenemos a la hora de criar. Cuando los padres no pueden manejar la co-responsabilidad de la crianza nos damos cuenta que los niños polarizan y se percatan de lo que esta pasando aunque los padres tratan de evitarlo. Con los hijos el riesgo es la des-conexión de que se termine la pareja, pero los padres no se divorcian de los hijos.

Existen matrimonios que no tienen hijos. Pasan el tiempo y los hijos no llegan y no tener hijos puede ser una causa de un divorcio. Eso puede ser por razones fisiológicas y uno de los dos se puede sentir que no fue suficiente y se va a desconectar del vínculo.

Para que se puede restablecer la relación y los hijos sientan que los padres se divorciaron mas no perdieron a sus padres necesitan que ambos padres asuman la responsabilidad mutua de la derrota del matrimonio. Siendo así los hijos son liberados de defender a un padre del otro. Otro factor importante es que cada uno descubra de quien me estoy divorciando.

Frase final: "Se separaron. Ella tomó el camino de la izquierda. Él, el de la derecha. Pero olvidaron algo. El mundo, es redondo."



Programa Completo: