Producción

Una producción de Lucía Medina para Al final de la Tarde con Jordi.
Programa Nominado a Premios Gardo 2020, en Actualidad, Región Norte.
Desde el 2 de Junio de 2014.

lunes, 27 de agosto de 2018

Reflexión del Día

"Tu andar largo o corto no será estimado por aplausos o reconocimientos humanos, sino por la métrica divina. Dios busca fruto real y eterno, lo pasajero es sólo para las celebridades. Ese día, tal vez no pasarás a la historia, pero sí a la eternidad".(Cosme).

A veces tenemos tan poco entusiasmo o creencia en lo que podemos lograr o que aquello que hacemos sea de alguna influencia, esto es porque estamos cometiendo el error de basar nuestra tarea o meta en asuntos personales, basamos todo en lo que podemos hacer y los demás, limitamos todo a eso, y olvidamos la fuerza divina y como ésta es capaz de influir en nosotros cuando le damos el tiempo y espacio que merece. A veces nos quedamos meramente en la complacencia nuestra y en la que nos proporciona el ego, de que otros nos glorifiquen, y olvidamos tan fácil que como instrumentos del Creador, es a Él a quien debemos poner delante y que todo cuanto hacemos es para su obra, no nuestra. Que somos piezas que sólo Él puede mover y no sentirnos utilizados y en desperdicios. A alguien le decíamos ayer que debía asumir un compromiso en una actividad que tenía, que permitir dejarse guiar por Dios, que recordará que aquello que estaba por hacer era Él que tomaría el control, que recordará que cuando acudimos a Él, solamente somos instrumentos de su voluntad y solo debemos dejar guiar y pedir que sea su presencia la que se manifieste, no la nuestra. Dejarnos guiar de Dios y que nos utilice como parte de su pieza, es una obra que siempre nos dará paz y gozo. No dejemos de orar por nosotros mismos y por quienes necesitan de su ayuda, es sanador y alentador. “Orar te expone a lo imposible y creer en lo inconcebible”. Bendito seas Jesús.

domingo, 26 de agosto de 2018

Reflexión del Día

El ser humano debe aprender a que los golpes, las heridas y lo que llamamos malas experiencias, no se conviertan en un valladar un obstáculo para seguir adelante. Debemos aprender a que lo malo que nos ocurra, se quede con nosotros como una espada de Damocles, la cual acariciamos para fomentar el dolor, pero no para sacarlo. El ser humano debe aprender a permitir que ante lo nocivo, la presencia de Dios se convierta en el bálsamo para evitar que lo ocurrido nos cambie quien realmente somos y nuestro mejor sentir.

Cuando te preocupas no te ocupas. Cuando te angustias, dejas de creer. Cuando te llenas de ira y soberbia, te crees por encima de Dios y que no requieres su ayuda. Recuerda quien te ha brindado la mayor fortaleza cuando ni tu mismo creía posible vencer. Aprende con el sentido de sabiduría lo que recibas, y no pierdas tu fe por tu razón o voluntad. No temas y confía.

Solo aprende a confiar. Solo Él te dará luz cuando estés luchando entre sombras.

Reflexión del Día

Dicen que: “nadie puede hacer que algo suceda a menos que Dios así lo haya querido”. (-Lamentaciones 3:37). Hay quienes quieren planificarlo todo y hasta hacen forzar las cosas a una manera, a pesar de que saben no es la correcta, porque tienen un esquema de todo, y no desean salirse de eso, se mantienen en la soberbia. La ira los domina y el encono desean pagarlo con todos porque las cosas deben ser tal cual las imaginan o idealizan y todo lo que no entran dentro de eso, está equivocado y no tiene la razón. Deben darse contra la pared o un golpe emocional o de lección fuerte para darse cuenta de sus yerros o de sus imágenes creadas a su forma. Dejan a Dios para que supuestamente haga su voluntad, pero es la de ellos la que debe primar y todo cuanto hacen es contrario a lo que dicen dejar en manos del Altísimo, porque piensan que lo divido es algo extraño en el mundo del día a día y de las actividades y situaciones de los humanos. Así como vemos a Dios, lejano o cercano, asimismo es nuestra fe. Si eres coherente no debes estar haciendo una cosa con tus palabras y otra con tus acciones. Eso tarde o temprano cobrará un precio. Repitete a ti mismo. “Que sea Dios que ponga palabras en mi boca y guíe mis pasos hacia lo correcto, no hacia mi ego y vanagloria".

Perdonen quiero compartir algo que leí hoy. Se asemeja mucho a la canción del Peregrino que dice más o menos: “Caminante tú cambiaste, ya no te irás de aquí. Tu cambiaste tantas cosas en mi”. De Jesús diciéndole a quien hoy camina en su proceso o en su lucha o en su prueba o en su reto, o en su lucha interna en la que está más al borde de caer y alejarse de su presencia. En fin, lo que a seguidas expongo tiene mucha relación con esto que describimos. Hoy estamos acostumbrados a no luchar por mantenernos en los buenos valores. A no luchar por nuestros propósitos de vida. Perdemos con facilidad el entusiasmo por evitar romper los lazos que nos unen con otras personas, de amistad; de amor: y de valores. Cada día más estamos más comprometidos para con lo individual. Para solo pensar en sí mismos. Hoy pregonamos el soltar para tener que pasar por el proceso de luchar por lo que bien vale no perderlo. Todo esa fuerza y entusiasmo, solo podemos encontrarlo en Jesús. Como bien le pregunta Pedro en el texto que mostraré, ante la difícil prueba que considera, ¿a quién acudiremos? ¿Esa pregunta debemos hacérnosla nosotros ante lo que cada quien vive? Eres de lo que se quiere marchar de lo que te toca: sea sanar, evitar romper, reparar, reconciliarte contigo mismo y con los demás, en fin; dejarás de luchar junto al Hijo de Dios. No te permitas temer y echar hacia atrás sabiendo que tienes a quien no te  suelta.  Acojan el mensaje sin prejuicios ni tampoco importando , religión ni credo, solo el mensaje.

sábado, 25 de agosto de 2018

Reflexión del Día

“En esta vida siempre estaremos en deuda con alguien, por ello debemos buscar la mejor manera de ir pagando en cada oportunidad favorable, especialmente aquellas deudas de amor que debemos admitir son de incalculable valor, pero en su sabiduría el gran acreedor divino nos concede la gracia de retornar con actos de benevolencia y solidaridad. El Mar Muerto es el ejemplo, el famoso lago ubicado en el punto más bajo del planeta, acordonado entre Israel y Jordania, es alimentado exclusivamente de las corrientes vivas del río Jordán. Pero aunque recibe constantemente aguas frescas, nada retorna y tampoco nada conserva vivo en sus aguas sobremineralizadas. Así sucede con nosotros, cuando nuestra alma se abstiene de amar comienza a morir, cuando deja de dar, detiene los torrentes del cielo!”.(Cosme).

Alguien hace mucho tiempo me dijo: “que hicieras las cosas sin esperar nada a cambio”. Y tenía razón, lo único que hay cosas de la propia existencia que algunas personas le toman tiempo asimilar, comprender y hacerlo parte de ti. Una de las mejores actitudes de un ser humano que he aprendido está en su gratitud ante Dios. Por más cosas que te hayan sucedido o experimentado, debes siempre recordar dar gracias porque de alguna manera en algún momento, luego de la tempestad sufrida, has recibido el espaldarazo; el alivio, sin momentáneo, para que puedas tomar un respiro y continuar. Al menos te ha ofrecido la oportunidad de que te puedas sentir mejor. Está en nosotros y nuestro nivel de exigencia hacia la vida y cómo la vemos.

Hay veces que nos quejamos tanto o que exigimos tanto, que cuando estamos bien, entonces buscamos la forma de no estarlo. De alguna manera saboteamos todo, a veces somos así de inconformes y olvidamos todo porque no nos permitimos ser felices o de dar gracias o de retornar hacia Dios con mayor amor y compasión, todo lo que hemos sabido recibir. Está en nuestros corazones el saber y estar conscientes de que lo único que sirve para mantenernos de pie en alguna lucha; de reconciliarnos con nosotros mismo; de ver la belleza en cada detalle; de conocer la humildad y practicarla; de unir corazones rotos; de sanar heridas; de mantenernos firmes en la fe; lo único posible, es a través del amor, y es dando que podemos recibir, lo que no se espera.

viernes, 24 de agosto de 2018

Reflexión del Día

“Leyendo las recientes noticias sobre la caída del puente en Génova me hice la siguiente pregunta: ¿Cuántas veces viendo cómo nuestros puentes caen, no ponemos el freno debido, y tanta es la misericordia de Dios que de forma muy dolorosa nos hace parar abruptamente y nos da una nueva oportunidad? Así sucedió con el conductor de un camión de carga que quedó al borde del precipicio impactando a todos. 0bviamente no era su hora de morir, pero sí de hacer un alto para retomar su propósito con mayor sentido! En ocasiones es tan grande nuestro ego, ese criterio tan “a mi manera”, que ni el freno divino nos detiene… y mientas caemos al vacío, gritamos por la ayuda que tanto despreciamos. Ante lo inesperado, ¿has restaurado tu puente con Dios?”. (Cosme).

Alguien nos dijo hace poco: que está viviendo su vida como una especie de locomotora sin frenos. Que no encontraba espacio para sentirse liberado. Que toma tiempo para todo menos para Dios. Que sentía que estaba viviendo una época o momento que no le correspondía. Sentía que nada podía detenerlo ni frenarlo. Hasta que experiencias marcadas en su vida, hicieron que tuviera que detener ese tren. La fuerza divina, si bien no le llevó junto a Él, le hizo ver que debía hacer un pare en su vida y mirarse por dentro, sin perder su esencia.

Hay quienes dejan pasar etapas y no las queman, pero quieren hacerlo cuando ya su momento no es el que corresponde, sin embargo, el ego puede más que su entendimiento y conciencia. Hay quienes necesitan que Dios los sacuda para poder verse así mismos y mirar en retrospectiva. Hay quienes necesitan ser salvados hasta de sí mismos. No muchos tienen la bendición de ver todo cuanto quiere el Altísimo enviarles como mensaje. Se ocupan más de juzgar a otros y no de ser críticos con sigo mismos. Pierden la oportunidad de corregirse y por ende transformarse y evolucionar. Se quedan varados en el mismo sitio, o viendo el pasado o creyendo que nada tienen que asumir ni aprender. Es como si tuvieran que vivir varias vidas para notarlo.

Ojalá que aquello que hoy recibes en dicha del Padre puedas verlo desde el alma y no con los ojos de tu ego. Que no estés en sintonía con el mensaje porque aún crees que nada debes revisar de ti. Que la soberbia no sea tu Norte. Busca y aprovecha conectarte con Él hay tiempo, eres tú quien tiene que tener los ojos del alma dispuestos.

Procura proteger tu dignidad que es lo que el Todopoderoso te ofrece para respeto propio y ante los demás. No te permitas que ni siquiera tú mismo pisotear esa parte sagrada de quererse asimismo. El valor que te ofreces desde el corazón, se lo debes brindar a Dios.